viernes, 10 de julio de 2009

DESERCION ESCOLAR




DESERCION ESCOLAR
Por: Luis Fernández
Desde hace mucho tiempo la deserción escolar ha sido un problema de mucha preocupación en la mayoría de los países Latinoamericanos, ya que los sistemas educacionales de América Latina presentan problemas, como la insuficiente cobertura de la educación en sentido general, escasa capacidad de retención tanto en el nivel primario como en el secundario, asi también la repetición y el retraso escolar, fenómenos que con frecuencia anteceden a la deserción escolar.

Estas fallas unidas a un bajo nivel de aprendizaje de los contenidos básicos de la enseñanza, constituyen un atentado contra el aprovechamiento del potencial de los niños y niñas desde temprana edad y sus efectos negativos se acumulan a través del tiempo lo que incide de manera desigual en las oportunidades de bienestar de los sectores más pobres.

Los gobiernos de América Latina han hecho esfuerzos en procura de la universalización del acceso a la educación primaria y para lograr una mayor participación de los niños y adolescentes en la escuela, pero a pesar de esto prevalecen elevadas tasas de deserción escolar tempranas e importantes deficiencias y retrasos en materia educacional , que provocan que una cantidad elevada de niños y niñas sigan abandonando la escuela y un alto porcentaje de adolescentes deserten antes de completar el nivel medio.

En nuestro País los índices de deserción escolar son altos, según datos de la secretaria de educación en el curso anterior 145 mil 421 estudiantes de las escuelas publicas desertaron y 33 mil 393 lo hicieron en centros de enseñanza privada, lo que hace un gran total de 178 mil 814 alumnos.

Por lo general las causas para las ausencias de los centros escolares son diferentes, en el caso de los sectores menos favorecidos los jóvenes tienen que ayudar a sus progenitores a buscar el sustento diario, familias con problemas diversos, alcoholismo o ignorancia.

En el caso de los sectores con mejores condiciones económicas, que tienen asegurados los medios e implementos necesarios y sus padres lo llevan al colegio, existe un alto índice de distracción mental, ya que resulta mas atractivo estar frente a una computadora jugando, que escuchar a un profesor.

Las consecuencias en ambos casos son peligrosas y demuestran las flaquezas del sistema educativo y como la pobreza, inequidad, exclusión social, desempleo de las familias y la ausencia de oportunidades educativas pueden provocar una situación de alto riesgo, de no decidirnos todos a enfrentar este problema que afecta el desarrollo de la Republica Dominicana.

La secretaria de Educación realiza esfuerzos, para lograr que jóvenes y adultos regresen a la escuela, en ese sentido designo 2 mil nuevos psicólogos y orientadores escolares a fin de fortalecer los programas de educación y reducir la deserción escolar en jóvenes y adolescentes, evitar los embarazos precoces, el consumo de drogas, las pandillas juveniles y el reforzamiento de valores.

El desinterés de muchos padres, maestros y alumnos debe transformarse en preocupación consciente, ante un problema cuya responsabilidad no es totalmente del estudiante, sino que el mismo tiene que ver con la familia y con la sociedad y que por tanto todos debemos hacer algo para contribuir a disminuir la deserción escolar, la cual demanda muchos esfuerzos de las autoridades y de todo el sistema educacional y social del país.

Los efectos negativos de la deserción escolar son tan graves que la CEPAL (comisión económica para América latina), en su edición del panorama social de América latina señalado lo siguiente, “este es quizás el principal escollo que los sistemas educativos de la región debieran salvar para desempeñar con mas plenitud y eficacia su papel igualador de oportunidades y de inclusión social”.

Hemos entrado al siglo 21 y a pesar de los esfuerzos realizados, el problema de la deserción escolar continua, lo que debe constituir una gran preocupación de todos los sectores del país, que nos conduzca ha unir todas nuestras fuerzas para enfrentar con firmeza este drama que amenaza el sistema educativo nacional, contrarrestando la primera tendencia de abandonar la escuela, para engrosar el circulo de pobreza y marginalidad.
Santo domingo R.D.
1/6/09